La sexta etapa del Camino del Sur es la más larga de toda esta ruta, pues se comienza en Cañaveral de León y finaliza en Valencia del Ventoso, teniendo un recorrido de unos 36 km. Se decidió, como en la salida anterior, en acortarla e hicimos aproximadamente unos 20 km. Empezamos en Segura de León.
Como es habitual quedamos temprano en Plaza de Armas para desplazarnos hasta el punto de salida, por la autovía A-66, a la altura de Monesterio salimos de la autovía y desayunamos en esta localidad, volvimos a coger el autobús y desde Monesterio nos desplazamos por la EX – 202 hasta Segura de León. Una vez allí comenzamos la etapa desde la Ermita de Ntra. Sra. De los Remedios. Esta sexta etapa del Camino del Sur presenta un trazado algo ondulado que nos interna por tierra pacenses, en un recorrido por amplias dehesas.
Una vez en Segura de León comenzamos la etapa desde la Ermita de Ntra. Sra. de los Remedios. A unos cien m. hay un mojón, casi oculto por las hierbas, que nos hace girar a la izquierda, por una pista de tierra que nos lleva a cruzar, por un puente la EX – 201. Más adelante llegaremos tras un giro a la izquierda a la Estación Depuradora y el Descansadero del Charco Hondo y después un giro a la derecha y nos encontramos con un cartel que dice “Cañada Real Soriana”, la cual no cogemos. Seguimos de frente y caminamos junto al arroyo de Piedralgana. Si miramos hacia atrás veremos como el castillo de Segura de León domina el territorio.
Nos encontraremos con la carretera de Bonadal de la Sierra a Fuentes de Cantos, la cual atravesamos y continuamos de frente.
Más adelante vimos a la izquierda la cortijada de Cantalgallo. Unos 200 metros más adelante el camino que llevamos da un giro a la derecha, mientras sale de frente una senda que nos lleva a una calleja entre muros de piedra. El mojón con la vieira nos dice que debemos coger dicha senda. Es un camino estrecho, con mucha vegetación que se nos meterá por medio y con algunos tramos, en descenso, algo abruptos y con piedras sueltas. El callejón nos deja junto a la vía del tren. La cruzamos con cuidado y seguimos de frente, para seguidamente encontrarnos con la carretera BA-160, donde giramos a la derecha, para continuar por su lateral. Faltan 6 km para llegar, los cuales se nos hicieron un poco duros.
Unos dos km antes de llegar al pueblo pasamos y visitamos la Ermita de Ntra. Sra. del Valle. Encontrándonos con un azulejo en su entrada con el siguiente texto:
¡Caminante!
Gran ingratitud sería
en quien por aquí pasase
y a la Virgen olvidase
no diciendo Ave María.
Ya solo nos queda el último tirón, por la carretera hasta alcanzar el final de la etapa y que desde la Ermita hasta el pueblo es en subida.
El día anterior estuvo lloviendo y las predicciones meteorológicas, para el sábado, no eran nada halagüeñas pues pronosticaban lluvias débiles. El pronóstico no se cumplió y tuvimos una mañana, al principio, algo fresca y nublada; pero según iba avanzando la mañana la temperatura fue subiendo y tuvimos que desprendernos de alguna capa de ropa. Apareciendo a ratos el sol, lo cual hizo que tuviéramos una temperatura muy agradable para caminar.
El campo, agradecido por las últimas lluvias, tenía un verde intenso, plagado de multitud de florecitas, que hacía que tuviéramos unas vistas hermosas y espectaculares. Siendo el paisaje predominante la dehesa con diversos establecimientos ganaderos.

