Crónica de la Etapa: Valencia del Ventoso – Medina de las Torres / 16 de mayo de 2.026
Etapa final de este Camino del Sur y de la temporada 2025-26. Según las guías la etapa sería de Valencia del Ventoso a Zafra, de unos 25 km aproximadamente. En Zafra el Camino del Sur se une a la Vía de la Plata. Se decidió, como en la salida anterior, en acortarla y hacerla desde Valencia del Ventoso a Medina de las Torres, no llegando a los 15 km.
Esta etapa va por un recorrido ondulado con bajadas y subidas, para salvar los cauces de dos ríos, con algunas rampas un poco largas y empinadas.; dejando atrás la dehesa que nos ha acompañado durante las últimas etapas, para llevarnos por terrenos llenos de campos de cultivo.
Como es habitual quedamos temprano en Plaza de Armas para desplazarnos hasta Valencia del Ventoso, primero por la autovía A-66, y a la altura de Monesterio salimos de la autovía para desayunar en esta localidad. Tuvimos problemas para encontrar un establecimiento de restauración donde desayunar, ya que el pueblo estaba en la Romería de San Isidro y nos encontramos con casi todo cerrado. Tras desayunar nos subimos al autobús y volvimos a la A-66 hasta Fuente de Cantos. Aquí cogimos la EX 202 y luego la BA-145 que nos llevó a Valencia del Ventoso. Una vez allí comenzamos la etapa desde la marquesina de la parada de Bus, que hay al lado del Hotel Fuentenueva, lugar donde se encuentran flechas amarillas. Cogemos la Calle Calzada, en ligera subida, la cual seguimos y nos saca del pueblo.
Vamos por una amplia pista de tierra entre campos dedicados al cultivo, llegando a una bifurcación, donde se encuentra un monolito que marca el final del término en tiempos de los romanos de Augusta Emerita. Aquí cogemos el camino que va hacia la izquierda. A continuación, otra bifurcación, ahora tomamos el camino de la derecha. Dejamos atrás unos invernaderos a nuestra izquierda, e iniciamos una bajada por un sendero flanqueado por muros de piedra y vallas, llegando a un cruce de caminos. Seguimos de frente por un sendero que se estrecha y con mucha maleza, que nos obstaculiza el paso, para llegar al río Bodión. Al visualizar el río, el sendero desaparece, lo bordeamos hacia la izquierda unos 100 m hasta encontrar unos grandes bloques de piedras para cruzar el río.
El paso del río a través de las enormes piedras, presentó alguna dificultad para algunos del grupo, que se soluciona con la cadena hecha por Javier, Alejandro, José María y Fernando, que ayudaron en su paso. Los problemas no terminaron aquí, pues al pasar el río tampoco existe camino, tuvimos que girar hacia la derecha y atravesar una zona con maleza, en busca de una cancela situada a nuestra izquierda. Pasamos al interior de una finca, pero aquí no acaban las dificultades, pues no hay camino y además a corta distancia nuestra se encontraban numerosas vacas y toros sueltos tumbados en el suelo, que se nos quedaron mirando. Tuvimos que ir campo a través, cuesta arriba, en dirección a unos edificios en ruinas, que dejamos a nuestra derecha, buscando unas rodadas de tractores. Una vez encontradas, las seguimos, lo cual nos facilitó el caminar y nos llevaron a otra cancela, lugar por donde salimos de la finca, recuperando el Camino.
Seguimos por un paisaje de dehesa con vallas a ambos lados y algunas parcelas con ganado. Llegamos a un cruce, tomando el camino principal que sale en ángulo recto por la derecha, que nos conduce, en ligero descenso, a las vías del tren y justo antes de cruzar la vía férrea giramos a la izquierda noventa grados. Y por un camino en pronunciada bajada llegamos a la Ribera del Atarja.
En la Ribera del Atarja hay colocadas una hilera de piedras algo irregulares para cruzar el río. La gran mayoría optó por descalzarse para atravesar el río y sólo unos pocos lo hicieron por las piedras, con la ayuda de Javier. Tras pasar el río comienza una larga cuesta de un par de km, con algunas rampas algo pronunciadas. Una vez arriba, ya vislumbramos Medina de las Torres.
Al llegar a Medina de las Torres nos encontramos con el mismo problema que tuvimos para desayunar en Monesterio. La mayoría de los bares estaban cerrados, pues aquí también tenían fiesta por San Isidro.
El día se nos presentó despejado, con una temperatura muy agradable para caminar a primera hora de la mañana y según fue avanzando la mañana, el sol empezó a calentar y en el tramo final se convertiría en calor, hasta llegar a Medina de las Torres. Final de la etapa de hoy y de nuestro Camino del Sur.
Como anécdota, me comentan que los que iban en el grupo de cabeza, se les cruzó a poca distancia de ellos un zorro. Fue tan rápido que no les dio tiempo a fotografiarlo.

